Insulina, ¿qué es y para qué sirve?

Insulina, ¿qué es y para qué sirve?

La insulina es una hormona que produce el páncreas y que se encarga de regular la glucosa en la sangre.

Como ya sabes, la glucosa es la principal fuente de energía de nuestras células. Por tanto, podemos decir que esta hormona es una pieza fundamental en el engranaje de la vida ya que interviene en el aprovechamiento metabólico de los nutrientes.

La insulina fue descubierta en 1921 por Frederick Grant Banting, Charles Best, James Collip, y J.J.R. Macleod de la Universidad de Toronto (Canadá).

Tipos de insulina

El páncreas produce dos tipos de esta hormona: una de acción rápida y otra de acción lenta.

  • Insulina de acción rápida: El páncreas segrega este tipo de insulina únicamente en momentos en los que los niveles de glucosa son altos. Generalmente, después de ingerir alimentos.
  • Insulina de acción lenta: la segregación de este tipo de insulina es continua, ya que se encarga de mantener los niveles de glucosa siempre estables.
 Ilustración de la configuración hexamétrica de la insulina.
Ilustración de la configuración hexamétrica de la insulina.

Funciones de la insulina

Como hemos indicado con anterioridad, la hormona desempeña una importante función metabólica: lleva a las células la glucosa necesaria para todos los procesos de síntesis que conllevan un gasto de energía.

Así, en resumen, podríamos decir que la función de la insulina es la de favorecer la incorporación de glucosa en la sangre por medio de las células.

Tiene los siguientes efectos sobre el metabolismo:

  • Estimula o inhibe la glucogenogénesis, según necesidad.
  • Favorece la síntesis de triglicéridos y proteínas.
  • Transporta glucosa hacia el músculo esquelético y el tejido adiposo.
  • Aumenta la retención de sodio en los riñones, así como la re-captación celular de potasio y amino-ácidos.
  • Promueve la glucólisis.

Relación entre insulina y diabetes

¿Qué es la diabetes?

La diabetes (diabetes mielitus) es una enfermedad producida por un conjunto de trastornos metabólicos cuyo rasgo común es la elevada concentración de glucosa en sangre.

Estas concentraciones son altas debido a una de estas razones o a una combinación de varias:

  • Defecto en la producción de insulina
  • Resistencia a la acción de la hormona
  • Aumento anormal de la producción de glucosa

La diabetes está asociada a daños en la visión, los riñones, la circulación y los nervios.

Modelo de interacción de la glucosa con la insulina en la diabetes.
Modelo de interacción de la glucosa con la insulina en la diabetes.

Tipos de diabetes

Diabetes tipo 1

El 95% de los casos de diabetes son de tipo 1.

En este caso, la enfermedad se desarrolla a causa de distintos factores ambientales y genéticos. Estos generan un proceso autoinmune que se dirige contra las células productoras de insulina.

Estas células son progresiva e irreversiblemente destruidas, llegando a provocar en el afectado una deficiencia de insulina cuando el 90% de estas células han sido destruidas.

En estos pacientes se emplean las inyecciones de insulina para mantener a raya los niveles de glucosa.

Diabetes tipo 2

Si bien se desconocen a ciencia cierta las bases genéticas y moleculares de la diabetes tipo 2, sí se sabe que esta enfermedad se origina a partir de bases genéticas.

Aunque por lo general este tipo de diabetes se controla con medicamentos orales, en algunos casos puede ser necesario recurrir también a inyecciones.

paciente de diabetes midiendo sus niveles de azúcar en sangre

Tratamiento de la diabetes con insulina

Para mantener la salud y calidad de vida de los pacientes con diabetes de tipo 1 o 2, es imprescindible controlar sus niveles de azúcar en sangre.

Como mencionábamos anteriormente, las personas con diabetes tipo 2 suelen tomar pastillas para su afección. Estos fármacos ayudan a su organismo a aprovechar mejor la insulina que produce o bien, a producir la cantidad adecuada.

Sin embargo, los pacientes con diabetes tipo 1 precisan de un aporte exógeno de hormona para vivir. Este aporte se realiza con la ayuda de una pluma de insulina.

Por suerte, un gran número de estudios han conseguido demostrar que este tratamiento es una herramienta segura y realmente efectiva para el tratamiento a largo plazo de la diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2, incluso desde el primer día del diagnóstico

Además de la insulina, el tratamiento de la diabetes incluye un plan de ejercicio y actividad física así como de una dieta saludable.

Para los pacientes diabéticos resulta de suma importancia aprender a medir correctamente su nivel de glucosa en sangre de forma diaria.

Para más información, visita la web de la Fundación Española de Diabetes.


Bibliografía:

  • Megan Brooks (Reuters Health), citado por MedlinePlus (septiembre de 2009). «Médicos de EEUU derriban mitos sobre la insulina»
  • Roca, Alfredo Jácome (2005). Fisiología endocrina (2da edición). Academia Nal. De Medicina. p. 34. ISBN9589731295.
  • https://www.fundaciondiabetes.org/
endocrinologiamasculina.com

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