Hipófisis, posibles trastornos

Hipófisis, posibles trastornos

hipofisis

La hipófisis, o glándula pituitaria, es también conocida como la glándula maestra. Esta glándula, con el tamaño de un guisante y situada en la base del cráneo, regula toda la actividad de la mayor parte del resto de glándulas endocrinas.

Lejos de lo que pueda parecer, la hipófisis no es autónoma si no que se encuentra regulada por el hipotálamo: una región cerebral situada justo por encima de la glándula.

Así, el hipotálamo calcula cuánto hay que estimular cada glándula sobre la que actúa gracias a las hormonas producidas por las glándulas que controla la hipófisis.

La función de la hipófisis

La glándula pituitaria tiene dos partes bien diferenciadas en las que se producen hormonas muy distintas:

  • Lóbulo frontal (anterior)
  • Lóbulo dorsal (posterior)

Cada uno de estos lóbulos se conecta con el hipotálamo gracias a un tallo de vasos sanguíneos y repleto de células nerviosas.

Pese a la creencia general, las hormonas de la hipófisis no se producen de forma continua. La mayoría de ellas son segregadas en ciclos de entre 1 y 3 horas, alternando con periodos de inactividad

Agunas de las hormonas, como la hormona del crecimiento o la prolactina siguen un ritmo distinto: circadiano. Esto quiere decir que sus concentraciones en sangre suben y bajan de manera predecible durante el día, alcanzando su máximo nivel máximo en el despertar y desciendendo a sus mínimos antes de dormir.

Sea como sea, las concentraciones de las hormonas puede variar en función de muchos factores.

Lista de las hormonas que se encuentran en las glándulas endocrinas del sistema nervioso.

Hormonas del lóbulo frontal

Aunque se producen un buen número de hormonas en el lóbulo frontal, las que siguen son las más importantes:

  • La hormona del crecimiento (somatotropina). Regula el desarrollo físico y, por supuesto, el crecimiento. También es la encargada de la estimulación del crecimiento de la masa muscular.
  • La hormona estimulante del tiroides (TSH). Esta se encarga de estimular la producción de hormonas por parte de la glándula tiroidea.
  • La hormona adrenocorticotrófica (ACTH). Encargada de la producción de hormonas por parte de las glándulas suprarrenales como, por ejemplo, el cortisol.
  • Las hormonas foliculoestimulante (folitropina) y luteinizante (gonadotropinas). La función principal de estas hormonas es la de estimular la producción de esperma por los testículos y de óvulos por los ovario, así como de la producción de las hormonas sexuales ( testosterona y estrógenos) por los órganos sexuales

Hormonas del lóbulo dorsal

A diferencia de su compañero, este lóbulo solo genera dos hormonas: vasopresina y oxitocina.

La vasopresina es la hormona encargada de regular la cantidad de agua que desechan nuestros riñones.

La oxitocina, archiconocida como la «hormona del amor», modula comportamientos sociales y sentimentales, patrones sexuales e incluso la conducta parental. Tiene también la propiedad de provocar contracciones uterinas y la subida de la leche materna durante el parto.

partes de la hipófisis

Trastornos de la hipófisis

Las disfunciones de la hipófisis puede producirse por muchas causas pero, por lo general, se dará por un tumor benigno.

Este tumor podría interferir en las funciones de la hipófisis, segregando hormonas en exceso o defecto, lo que podría resultar en la hipertrofia de la hipófisis (con o sin alteración de hormonas).

En otras ocasiones, es un exceso de líquido cefalorraquídeo el que provoca la compresión de la hipófisis, generando presión y haciendo que la hipófisis se vea comprometida, segregando una mayor o menor cantidad de hormonas.

Existen, por tanto, dos tipos de trastornos de la hipófisis:

  • Provocados por un exceso de hormonas
  • Provocados por un defecto de hormonas

Trastornos de la hipófisis derivados de una producción excesiva

  • Cuando la producción de la hormona de crecimiento es excesiva, se da la Acromegalia o gigantismo
  • Cuando la hormona que se produce en demasía es la prolactina, pueden producirse dos condiciones: Galactorrea, en el caso de las mujeres, y Disfunción Eréctil en el caso de los hombres.

Trastornos de la hipófisis derivados de una producción insuficiente

  • Cuando son varias las hormonas afectadas por esta insuficiencia, podría darse un caso de Hipopituitarismo.
  • Diabetes insipida central, si la vasopresina no se produce en cantidades suficientes.

Diagnóstico de trastornos en la hipófisis

Si bien las pruebas de diagnóstico por imagen como resonancias o tomografías permiten observar anomalías y cambios de tamaño en la hipófisis, los primeros síntomas de un posible trastorno podrán advertirse en el día a día y comprobarse de forma mucho más simple como un análisis.

Si bien realizar una analítica al azar será suficiente para medir la concentración de hormonas hipofisiarias en sangre, no resultará de utilidad. Dado que la fluctuación de hormonas hipofisiarias es constante a lo largo del día, la realización de un análisis al azar no servirá para diagnosticar ningún trastorno en la hipófisis.

Por eso, a la hora de realizar este tipo de pruebas, se suelen inyectar sustancias que en condiciones usuales alterarían la producción de las hormonas a medir.


Fuentes:

hormone.org

msdmanuals.com

endocrinologiamasculina.com

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